Montaje Cinematográfico: La música inspiradora de historias

Recuerdo de niña estar en la parte trasera del coche con los auriculares puestos y el CD de Guns N’ Roses girando en el reproductor portátil que saltaba en cada uno de los baches en esas cinco horas de viaje escuchando una y otra vez en modo loop, y por qué no decirlo, con un punto TOC obsesivo compulsivo por mi parte, la canción “Don´t Cry”.

Recuerdo a mi prima mayor, en la tercera hora de ese viaje, sacándome los auriculares de espuma roída y por lo visto no muy herméticos, de un manotazo y gritando: “¡Otra vez!, Hay más canciones en el disco, ¿sabes?”.

Esa obsesión y en cierto modo “ritual” de  escuchar una y otra vez el mismo tema musical durante horas es algo que todavía conservo, y es que para mí, la música, siempre ha sido una semilla inspiradora para mis historias. Bajo esa base musical me imaginaba, ya desde muy pequeña, escenas acordes con el tempo y armonía de la música, buscando inconscientemente, el momento álgido del tema para encontrar el clímax de la historia que se estaba fraguando.

Es curioso, ya como desde muy temprana edad intuía esos “altibajos” en la música para poderle añadir conflicto a ese imaginario tan importantísimo en cualquier historia. Y es que en definitiva esa es la base de un buen relato, tener una estructura con sus puntos de giro definidos, su clímax y su resolución, de igual modo, creo, que también lo tiene cualquier tema musical.

En todo caso, sin yo tener ningún tipo de noción musical, esa es la manera que tenía, y que aún tengo, de entenderla, intuir su estructura narrativa igual que cualquier otro guion de cine. Un blog interesante sobre música en el cine y que podéis consultar es el de Enrique García Music.

Esta manera de escuchar los temas musicales creo que me ha ayudado, y de alguna forma entrenado, a poder trabajar con facilidad y desde luego a AMAR, el proceso de montaje (edición) de una historia, porque en definitiva lo que estaba haciendo inconscientemente era precisamente eso, montar en mi cabeza esa historia que me estaba imaginando una y otra vez, ajustando detalles hasta que quedaba perfectamente ensamblada.

Tal como desarrollamos con más detalle en el curso de Teoría del Montaje en Espacio Crea Cine, siempre es interesante echar un vistazo a los maestros y pioneros como por ejemplo Sergei Eisenstein y su teoría de los Métodos del montaje. Él categorizó cinco:

El Montaje Métrico se refiere a la longitud absoluta de los fragmentos y que siguen una fórmula muy parecida a lo que podría ser correspondiente al compás de música. Según él, este tipo de montaje consiste en la repetición de dichos compases para obtener una tensión o distensión según la duración de cada fragmento. Un ejemplo de dicho método es la escena de su película Octubre (1927) al rededor del minuto 15 donde la duración de las imágenes se van acortando progresivamente y se intercalan produciendo un único sentido semántico. Es decir, su valor radica en el ritmo.

Quizá algo parecido a lo que yo hacía de pequeña, un montaje mental de una historia teniendo en cuenta el ritmo de la música que era la que me marcaba esa tensión o distensión de la que hablaba Eisenstein.

    |Estas Imágenes No Son Propiedad De Espacio Crea Cine Y Se Utilizan Exclusivamente Con Fines Educativos.|    Octubre (1927)

Cuando la longitud de los fragmentos está determinada por el contenido y el movimiento de la cámara y es ese contenido el que prioriza utilizaríamos un Montaje Rítmico. Podemos ver un ejemplo en la mítica escena de las escalinatas de su película El acorazado Potemkin (1925) minuto 48:15, donde se centra en los elementos y la acción, y donde mantiene un orden absolutamente cronológico de la misma para transmitir su mensaje. En este caso el valor principal de este tipo de montaje está en la idea que se quiere transmitir.

En el Montaje Tonal se abarcan muchos más elementos como las luces y sombras, posición de los objetos y la composición para conseguir en esa unión de piezas todo un sentido emocional como podemos ver también en El acorazado Potemkin en el minutaje 1h 6 min. La premisa en este tipo de montaje sería encontrar esa emoción en el espectador juntando todos esos elementos. La idea principal para la utilización de este tipo de montaje radica en transmitir lo emocional del mensaje.

 

El Acorazado potemkin (1925)

El Montaje Armónico da un paso más a los anteriores métodos, se trata de un “montaje de sonidos armónicos y fisiológicos”.

Según Eisenstein:

“… Junto con las vibraciones de un tono básico dominante nos llegan series enteras de vibraciones similares, que son llamadas tonos altos y bajos; chocan unos contra otros, y ambos a su vez, contra el tono básico, al cual envuelven con un ejército de vibraciones secundarias”

En definitiva, el montaje armónico es la conjunción entre los montajes métrico, rítmico y tonal para dar así un paso más en la elaboración del mensaje que queremos transmitir.

Y por último Eisenstein nos habla del Montaje Intelectual donde el juego de imágenes en el montaje hace referencia a una dinámica asociativa hacia el mensaje final. Podemos entender claramente este tipo de montaje nuevamente en una de las escenas de su película Octubre sobre el minuto 30 donde el montaje de las imágenes y los objetos se asocian claramente entre sí para dar su particular mensaje donde el análisis del mismo surge mediante la combinación entre las semejanzas u oposiciones de dichas imágenes.

Dicho por el propio Eisenstein: 

“Juegos de asociación de imágenes más o menos arbitraria que debían conducir psicológicamente (…) en el espíritu del espectador hacia conceptos y después hacia ideas preestablecidas por el cineasta”.

Siguiendo el hilo del inicio de esta publicación, para terminar, me hacía ilusión mostrar aquí uno de mis últimos trabajos donde el montaje y la música son los elementos principales. Un montaje que realicé guiándome por completo por el tempo de la pieza musical pero que a la vez, la elección de cada una de las imágenes era de vital importancia para que ambas, música e imagen, combinaran para conseguir transmitir el mensaje final al espectador. Un resultado que no hubiera podido conseguir sin la hermosa e inspiradora pieza musical compuesta por Isabel Royán.

Deconstrucción de Patricia Urquiola es una pieza videográfica que muestra, no solo la exposición de su obra, sino que también intenta hacer una reflexión del significado del proceso creativo desmembrando por partes alguna de las piezas de la diseñadora dejando entrever zonas que se suponen deberían estar escondidas para el espectador y así mostrar de ese modo el proceso de composición de cada uno de los objetos.

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