Cómo conseguir un guion realmente original: “El discurso del personaje”

Uno de los elementos que me parecen más interesantes del guion es la construcción de personajes.

Si nos paramos a reflexionar, pocas veces nos encontraremos con una trama que nos resulte novedosa, parece que la historia de la humanidad ha consumido, inevitablemente, toda opción de originalidad en cuanto a historias se refiere, desde por ejemplo Homero con sus magníficas epopeyas la Ilíada y la Odisea,  Aristóteles de quien continuamos utilizando su estructura a la hora de contar historias en tres actos o Shakespeare referente en prácticamente todos los dramas habidos y por haber.

Entonces, si las tramas ya están “todas contadas” desde tiempos inmemorables, ¿cómo conseguir un guion realmente original?, para mi la respuesta es muy clara: La forma de contar la historia y la construcción de personajes.

Chico conoce a chica, sienten un auténtico flechazo al verse, una piedra en el camino hace que esa historia de amor se tambalee pero finalmente consiguen resolverlo, beso apasionado y final feliz.

Contado de ese modo nos parece que es una historia tópica, aburrida, la hemos visto millones de veces, la conocemos a la perfección, pero cuán diferente es esa misma historia contada por Richard Linklater en su trilogía Antes del amanecer (1995), Antes del atardecer (2004) y Antes del anochecer (2013) a la historia contada, por ejemplo, por Richard Curtis, guionista de Notting Hill (1999). La diferencia radica en cómo han contado cada uno de ellos esa historia.

personajes guion cine
Fotogramas "Antes del amanecer", "Antes del atardecer" y "Antes del anochecer"

Como he comentado anteriormente, me parece que el diseño de personajes también es un elemento que puede ayudarnos muchísimo a marcar esa diferencia. Dado que las historias están prácticamente todas contadas, considero que hay un campo muchísimo más amplio cuando hablamos de personajes donde podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación y construir sobre una historia mil veces contada, algo completamente diferente y novedoso.

Veamos, por ejemplo, el maravilloso personaje que interpreta Ryan Gosling en Drive (2011), dirigida por Nicolas Winding Refn y escrita por Hossein AminiJames Sallis.

guion de cone
Fotograma "Drive" (2011)

Para poder construir un buen personaje existen diversas herramientas que podemos utilizar pero me gustaría hablar de una que quizá no todos los guionistas utilizan y que a mi me gusta llamar “El discurso del personaje”.

Se trata de escribir una especie diario donde nuestro protagonista da rienda suelta a su forma singular de ver el mundo. Es un buen ejercicio para cualquier guionista que se encuentre ante el proceso de construcción de sus personajes que en cualquier momento de su vida cotidiana ya sea esperando el metro, viajando en un avión, en la cola del supermercado, etc. pueda sacar su libreta y escribir lo que su personaje opinaría sobre esa situación en concreto: ¿qué opinaría sobre el hombre o mujer que espera a su lado en el metro?, ¿qué pensaría sobre la azafata que nos muestra las salidas de emergencia del avión?, ¿cómo y qué le diría a la cajera que mientras pesa la fruta se hurga la oreja?.

Se trata de estar atentos a cualquier situación cotidiana, a cualquier conversación ajena que podamos escuchar en la calle y escribir lo que nuestro personaje diría, pensaría, cómo reaccionaría ante una u otra situación y completar así un diario personal con el “discurso de nuestro personaje”. Para mi, la manera más eficaz de hacerlo es utilizar la llamada “escritura libre”, meternos en el subconsciente de nuestro personaje y escribir prácticamente sin pensar, sin atender a las reglas gramaticales, de puntuación, ni vocabulario. Escribir sin detenerse siendo, por unos instantes, nuestro personaje.

Es muy probable que esos textos nunca vayan a aparecer en pantalla, o quien sabe, quizá algo de ese “discurso del personaje” pueda ser interesante para incluirlo en el guion. En todo caso es una herramienta, que si todavía no habéis utilizado, os recomiendo encarecidamente. Además, para los que también dirigimos, es un buen material para podérselo pasar a nuestros actores para que puedan prepararse bien el personaje aunque el texto no vaya a formar parte de la película, creedme vuestros actores os lo agradecerán.

En todo caso, no cabe duda que ese discurso formará parte del personaje y de su esencia ayudando a que éste tenga los matices necesarios para obtener así un personaje único y original. Una herramienta que facilita saber cómo reaccionaría nuestro personaje en cualquier situación, en definitiva nos ayuda a conocerle mucho mejor.

Me gustaría, para finalizar compartir uno de los discursos que escribí para uno de mis personajes:

“… eso es lo que me pasa cuando veo una película romántica, pero de las buenas, no de las pastelosas. De las de verdad. Cuando acaba, que suele acabar bien, siento un vacío, una soledad, un desasosiego y una nostalgia que es como si la pareja de la película me hubiera dejado, abandonado y entonces lloro. Es casi como un trío, por unos minutos, una hora y media formo parte de esa pareja y somos tres por eso cuando acaba siento esa nostalgia, porque esa historia forma parte de mi, o la ha formado. ¡Y es que yo no quiero que acabe!, por eso digo que yo sí me he sentido enamorada, muchas veces…”

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