Análisis de guion: Diseño de personajes (Midnight in Paris de Woody Allen)

Iniciaba una de mis anteriores publicaciones en este blog “Cómo conseguir un guion realmente original: El discurso del personaje” con la frase:

Uno de los elementos que me parecen más interesantes del guion es la construcción de personajes.

Sigo insistiendo en ello y lo mismo hago en todas las clases que imparto sobre guion. No solo es importante ese diseño de personajes, sino también cómo los presentamos a nuestros espectadores.

En esta publicación quiero analizar un fragmento de Midnight in Paris (2011) de Woody Allen, una escena que siempre suelo poner como ejemplo en mis clases porque muestra muy bien esa construcción de personajes, su presentación y la premisa de la película en tan solo un par de minutos y que precisamente se sitúa en el minuto 9 del metraje del film, momento muy habitual dónde se suele colocar el mensaje de la historia y así dejar entrever la temática de la película.

Os dejo el fragmento para después analizarlo.

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Sobre un plano general Woody Allen decide iniciar esta escena con una voz en off para darnos algo de tiempo y descubrir dónde se encuentran nuestros personajes. No es casualidad que decida que el primer personaje que aparece es precisamente quien habla y unos de los antagonistas de esta escena.

El resto de personajes aparecen en fila, siguiéndole, escuchando, y nuestro protagonista lo deja para el último, caminando cabizbajo, inmerso en sus pensamientos, sin prácticamente prestar atención, con las manos en los bolsillos mirando a su alrededor, sin querer atender del todo al personaje que habla. Su caminar y postura es encorvada dando una sensación de desidia, “pereza”, todo lo contrario que el antagonista que camina completamente erguido, seguro de sí mismo, gesticulando para hacerse ver y captar la atención.

Escribir “lo corporal” de los personajes: cómo caminan, cómo se mueven, qué hacen en todo momento también forma parte del diseño de personajes y como podéis ver es un elemento importantísimo porque nos da muchísima información.

Tras la pregunta “¿Dónde pensáis mudaros cuando os caséis?”, mediante el subtexto, Woody Allen nos está dando ciertos datos para que podamos entender a sus personajes, su conflicto y la historia que está por contar. La pareja se encuentra completamente en polos opuestos, mientras ella quiere mudarse a Malibú, él busca su refugio en una buhardilla en París, es evidente que ya nos está anunciando un futuro fracaso de la pareja.

Seguidamente nos presenta otros dos elementos básicos que tenemos que tener en cuenta cuando construimos un personaje:  el Objetivo y la Oposición. Woody Allen nos los lanza de forma muy hábil, de nuevo en sus diálogos, por boca de la futura mujer de su protagonista: 

“El problema es que duda de poder escribir su novela”.

Claramente nos muestra no solo la oposición interna del protagonista, su baja autoestima, sino también su oposición externa que es su propia mujer, quien claramente no confía en sus capacidades, no acepta su sueño y a quien le gustaría que continuase escribiendo películas para Hollywood en vez de convertirse en un novelista. En respuesta a eso una contestación puramente al estilo Woody criticando, como en muchas de sus anteriores películas, la “factoría de Hollywood”.

Los guiones son fáciles de escribir

Woody Allen continua dándonos información sobre sus personajes, la pareja de su protagonista habla claramente por él, como si éste no tuviera voz. Insiste en contar algo que para el protagonista es muy íntimo, hablar sobre la novela en la que está trabajando y que claramente le tiene atascado.

Seguidamente una nueva humillación que no ayudará en nada a recuperar esa confianza que el personaje ha perdido en sí mismo, el grupo comenta la temática de su novela prácticamente como si él no estuviera delante, es más, Woody Allen decide cerrar el corro entre ellos y dejar al protagonista fuera de ese circulo mientras él se aleja aguantando los comentarios y “descalificaciones”,  y otra vez más, por medio de la voz de ella, Woody Allen nos cuenta (a los espectadores) de qué va a ir la película y el gran Objetivo del protagonista:

“Vivir en los años 20 en París y lloviendo”.

No hay ni que decir que en cuanto a construcción de historias, cuanto mayor oposición encuentren nuestros personajes a la hora de alcanzar sus objetivos, conseguiremos mayor dramatismo y ayudaremos así, a que ésta sea muchísimo más interesante. ¿Se os ocurre mayor oposición (el tiempo) para un personaje que el de querer vivir en el pasado y viajar en el tiempo casi un siglo antes a su propia época? Desde luego que Woody Allen no se lo ha puesto nada fácil a su protagonista y ahí la clave de esta película.

Acabamos la escena como la iniciamos, con el protagonista caminando el último, encorvado, con las manos en los bolsillos sumido en sus pensamientos y el antagonista guiando al grupo que vuelve a seguirle, enjuiciando, sin ningún tipo de piedad, a nuestro personaje “alguien que se niega a vivir su doloroso presente” y además nos lo muestra con una herramienta que Woody Allen utiliza a la perfección, el subtexto dando a entender cómo nuestro personaje, que lo último que desea es seguir la corriente de lo establecido por la sociedad, se siente completamente desubicado en el mundo que le ha tocado vivir.

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. J. Ángel Martín

    Muy interesante, estoy deseando leerte más.

    1. Violeta Barca-Fontana

      Muchísimas gracias por tu comentario, José Ángel. ¡Un saludo!

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