Análisis de guion: El personaje del Escorpión de la película Drive

En la publicación anterior hablábamos sobre una herramienta muy interesante para ayudarnos a la hora de diseñar nuestros personajes: “El discurso del personaje”. En esa publicación puse como ejemplo de un magnífico trabajo sobre construcción de personajes, la película Drive (2011) dirigida por Nicolas Winding Refn y escrita por Hossein Amini y James Sallis.

Al volverla a repasar para esa publicación, me animé a analizar el arranque de la película. Nueve minutos de tensión donde, sin apenas diálogos por parte del protagonista, nos presenta a la perfección el personaje interpretado por Ryan Gosling. Y es que la definición de un buen guion es, también, la capacidad de dar el máximo de detalles con las mínimas palabras posibles.

Antes de empezar con el análisis os invito a ver la escena inicial y por supuesto a ver el film entero si tenéis la ocasión. Aviso de que en esta publicación haré spoiler de la película.

Disculpad pero no he encontrado ningún link con subtítulos, aún así, considero que en este caso, no es necesario entender los diálogos porque precisamente la clave de esta escena está en los silencios.

No es casualidad que se haya decidido iniciar la escena y la película con la voz del protagonista sobre negro donde le da indicaciones de forma muy concisa a alguien. Se trata de un personaje hermético, difícil de llegar, con un oscuro pasado que no se desvela en ningún momento de la película pero que se intuye.

Seguidamente un Plano Detalle de un mapa garabateado, Planting de guion que luego recogeremos unos minutos más tarde, del mismo modo que nos muestra la imagen en la TV de un partido de baloncesto, detalle crucial para entender el final de esta secuencia inicial. Con estos dos detalles se nos explica lo meticuloso del carácter del protagonista, un personaje al que no se le escapa absolutamente nada.

La cara del protagonista no se nos muestra en un primer momento porque es importante recalcar su carácter que oculta en todo momento su verdadero YO. Solo intuimos su rostro en en un reflejo borroso en el cristal de la ventana. En cambio vemos claramente el símbolo de su chaqueta que refleja su verdadera personalidad: El Escorpión. Una Chaqueta que actuará a modo de “capa de Superman” pero de la forma más oscura posible, se trata de un antihéroe que no puede evitar ser eso mismo, un escorpión, como bien lo define la fábula del escorpión y la rana donde se hace referencia ya casi al final de la película, en el tercer acto.

Una fábula cuya moraleja es que uno no puede huir de su propia esencia. Un escorpión siempre será un escorpión y picará incluso si eso va en contra de sus propios intereses. Eso es precisamente lo que le pasa al protagonista, que quiere cambiar, ser algo que durante toda la película no se dice pero que se intuye, un padre de familia al lado de esa chica dulce tan diferente a lo que seguramente el personaje haya conocido hasta entonces. Pero finalmente se da cuenta de que siempre será un escorpión y que lo mejor es estar lo más lejos posible de esa idea idílica de una vida que en el fondo no le corresponde.

Otro dato importante es que el nombre del personaje no se nombra en toda la película, otro detalle que nos revela lo solitario de su personalidad. Un protagonista sin nombre propio.

Las elecciones de las localizaciones también están muy bien pensadas con respecto al diseño de personaje. Tanto la habitación de hotel del inicio de la película como su apartamento son espacios completamente vacíos, sin personalidad, sin elementos que le definan, unas estancias que nos transmiten la absoluta soledad del protagonista, la sensación de que está de paso y de que podría huir con lo puesto en cualquier momento.

La primera imagen de su rostro la veremos en el minuto 2 de la película conduciendo un coche, en penumbra y con un plano contra picado que nos indica que el Escorpión está en control, él es el que lleva las riendas, quien decide y toma todas las decisiones pertinentes siempre en un estado de una aparente tranquilidad e hieratismo ante cualquier obstáculo. Así será su actitud en toda la película.

En la siguiente escena nos presentan a otro personaje, su jefe, un ser completamente opuesto a nuestro protagonista, un personaje que no deja de hablar. El Escorpión no emite palabra alguna, no hace falta, su actitud nos muestra perfectamente la relación que tienen entre ambos. Me gusta mucho de esta escena el subtexto del diálogo, su jefe le ofrece un cigarro hasta que recuerda que el Escorpión no fuma, y es precisamente ese detalle, el del palillo constante en la boca del protagonista, elemento muy hábil para definirlo, que utiliza seguramente para temperar sus nervios, objeto que quizá sugiere que fue fumador en su día. Este tipo de detalles tan sutiles son los que hacen engrandecer a un personaje, una de las premisas para el diseño de personajes es dotarles de elementos que los caractericen y el palillo es importante para éste porque nos da mucha información sobre él.

En cuento nos muestran el coche que se utilizará en la siguiente escena, empieza a sonar, como si de un corazón latiendo fuertemente se tratara, un tema musical que nos advierte la tensión que viviremos en adelante.

Se inicia, pues, la escena brutalmente rodada de la persecución. La primera imagen, un Primerísimo Primer Plano de los ojos del protagonista reflejados en el retrovisor, los reflejos serán importantes en toda la película porque éstos anuncian una falsa realidad, la dualidad del protagonista. Muestran las dos caras del personaje, la doble vida que lleva. De igual modo se utiliza el elemento de la máscara, una careta de látex que el protagonista utiliza para camuflar su identidad cuando decide cumplir su venganza.

También volvemos a ver un reflejo interesante en el minuto 18 de la película donde el protagonista  completamente desenfocado, se se ve reflejado en un espejo, casi como un ente sin rostro, un fantasma junto a la foto del niño de esta historia y su padre. A partir de ese instante veremos en todo momento el deseo del Escorpión por formar parte de esa familia, se trasluce en cada una de las escenas que tiene con el niño y su relación con él.

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El director del film hábilmente nos los va a presentar con actitudes y posturas similares dando a entender cómo el protagonista se ve reflejado en ese niño sin padre, posiblemente igual que su propia historia, incluso nos lo muestra, también, en un reflejo del niño mirándole a él nuevamente desde el retrovisor.

Finalmente ese pasado inenarrable del protagonista se nos intuye en el cambio de actitud sumamente violenta en el Segundo Punto de Giro de la película donde destroza el rostro de un matón delante de la mujer de la que está enamorado, mostrando así la verdadera esencia del Escorpión. Esta escena finaliza con un Escorpión completamente distinto, hemos pasado de un personaje que camina erguido y con seguridad a un ser encorvado como la cola de un escorpión cuando ataca o como la de un monstruo chepudo fuera de sí.

Sobre guion hay otro Planting en el minuto 23 de la película donde el protagonista se presenta al Capo de la historia con una frase que le define: “Tengo las manos sucias” negándose así a darle la mano para saludarle, y en respuesta, para obligarle a dársela a modo de demostración de poder y por supuesto en un plano contra picado para mostrar su superioridad, el Capo le contesta: “las mías también” subtexto que nos da a entender el baño de sangre que está por venir.

Otro detalle que me parece interesantísimo de esta primera secuencia de inicio de la película es el del reloj. El protagonista se lo quita para colocarlo en el volante, pero la elección del tipo de reloj es importantísima. No se trata de cualquier reloj, no es un Casio, no es barato ni de plástico, es un reloj que aparentemente tiene cierta calidad, de correa de cuero, un reloj que bien podría ser herencia familiar, quizá del padre que perdió de niño igual que el niño de esta historia, un reloj que posiblemente actúa de amuleto para el protagonista.

Este detalle es importante porque denota que a pesar de ser un personaje que parece no tener sentimientos ha guardado con cariño esa herencia, ese recuerdo, un objeto que seguramente utiliza para no olvidarse nunca de dónde proviene el Escorpión.

Durante toda esta escena los planos se alternan entre los de él, casi siempre en plano contra picado para indicar quién lleva las riendas y las de los dos “cacos” en la parte trasera del coche, contrarrestando así el nerviosismo de éstos con el del Escorpión.

Finaliza este inicio de película y tremenda presentación del personaje principal con la huída en calma de éste abandonando el coche en el parking del estadio sin mirar atrás, quitándose su “capa” de antihéroe para convertirse en un personaje invisible mimetizándose con el resto de la gente, un magnífico Pay Off que recuperamos de la imagen inicial del film.

El tema principal de Drive es la soledad de sus personajes y, a mi modo de ver, la venganza de un ser herido donde el Escorpión no puede evitar “picar” para continuar su solitario camino.

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